lunes, 14 de noviembre de 2016

Paraguas raros


Se piensa que los paraguas existen desde la aparición de los primeros homínidos. En la actualidad no es difícil observar a primates en libertad resguardándose de la lluvia  utilizando grandes hojas o cortezas de árboles que han obtenido del entorno. Este mismo comportamiento es probable que fuera habitual entre los primeros hombres. Encontramos paraguas en relives asirios, egipcios, chinos y persas, con una forma muy parecida a la actual, guareciendo figuras humanas  del sol o la lluvia y también como objeto ceremonial. Si bien un antiguo egipcio trasladado al presente a través de una máquina del tiempo reconocería de inmediato nuestros paraguas, no es menos cierto que durante los últimos tres siglos han sufrido una gran evolución acorde con los avances de la tecnología. Se fabrican con nuevos materiales más livianos y resistentes y ahora es posible doblarlos, enrollarlos, encogerlos, protegen de los rayos ultravioletas y son impermeables. Pero en la forma y uso no han variado sustancialmente en miles de años. Tal vez porque su concepto es simple y su diseño inmejorable. Pues bien, si alguien cree que nadie se obstina en cambiar un diseño magnífico, está muy equivocado. Mucha gente no se resigna a aceptar un objeto tan aparentemente inamovible. Por eso cada año se presentan en todo el Mundo centenares de aplicaciones para obtener nuevas patentes. Generalmente se desestiman porque no representan novedad alguna. De todos estos neo-paraguas y de aquellos que son delirios de diseñadores he hecho un listado. Algunos son útiles, como aquellos que liberan nuestras manos de la tradicional empuñadura o aquel otro integrado con nuestra ropa, listo para actuar cuando las condiciones metereológicas lo demanden. Otra cosa es que alguien se atreva a emplear tan atrevidos diseños y ser el blanco de la atención de los otros transeúntes...porque en este caso adoptar algo nuevo y sofisticado suele topar con nuestro sentido del ridículo.

Cualquiera que ha necesitado un paraguas a lo largo de su vida se ha dado cuenta de que la mayoría de los dispositivos que se comercializan tienen varios problemas que siguen sin estar resueltos al 100% :
  • Disponibilidad : hay que prever cuándo va a llover o predisponerse a llevar encima un artilugio que en la mayoría de los casos resulta molesto y a menudo se suele perder.
  • Dependencia mecánica : en una época en que llevamos un ordenador en nuestro bolsillo con forma de smart phone resulta chocante que dependamos de un aparato mecánico que aún funciona con engranajes y varillas, lo que lo hacen muy propenso a las averias.
  • No protege de "toda" la lluvia : a medida que aumenta el viento la capacidad de protección que brinda un paraguas va disminuyendo. En caso de tormenta o lluvia racheada es preciso equiparse con botas y ropa lo más impermeable posible.
  • Nos "invalida" : cuando sujetamos un paraguas el uso de una de las manos queda restringida a su sujección. Es difícil en esas circunstancias llevar un cochecito de niños o sujetar las bolsas de la compra.
  • Hay que dejarlo secar con cuidado : ¿qué hacemos con el paraguas cuando hemos llegado a casa? Está empapado y hay que escurrirlo de alguna manera. A veces podemos entrarlo en el cuarto de baño y dejar que escurra en la bañera o plato de ducha. Otras veces se deja en el paragüero y en ocasiones, si disponemos de terraza y ha escampado, completamente abierto para que se seque a conciencia. Si no podemos abrirlo completamente y dejar que se seque es muy posible que los paraguas de peor calidad empiecen a mostrar signos de oxidación en las varillas.


La nubrella permite liberar las manos del individuo, protege de la lluvia y del viento y además , gracias a su pequeño diámetro no molesta al resto de transeúntes. No se trata de un diseño sin más : este gadget se vende. Cuesta aproximadamente 50 dólares (no me consta que se venda en España donde nuestro sentido del ridículo es muy superior al de los norteamericanos). Para más información :

 

La "ufocap" es desde luego mi friki-diseño favorito. Fabricada por una empresa coreana que declara exportar el producto a China, Japón y México (?!), es una mezcla entre chubasquero y paraguas que recuerda los ponchos impermeables de emergencia. El diseño es bastante estrambótico y las fotos que exhibe su web hay que mirarlas con cuidado porque dañan la retina, por no decir el buen gusto. Pero también he de decir que el modelo transparente es mucho más aceptable desde el punto de vista de la estética occidental. Es un diseño industrializado y a la venta, aunque de nuevo no es posible encontrarlo en España. Para más información : http://www.ufocap.com/






Mientras que los dos diseños anteriormente vistos se comercializan con normalidad, la "Pileus" es más bien un "concept-design", es decir, un prototipo funcional a la espera de una posible industrialización, a medio camino entre la tecnología y el arte. Los creadores, Takashi Matsumoto y Sho Hashimoto, la definen como el "Paraguas Internet". Porque Pileus está conectada a Internet a través de de Wi-Fi. Como véis en la foto,  la cubierta impermeable actúa como una gran pantalla. Además dispone de una camara, un sensor de movimiento, GPS y brújula digital. La principales funciones son compartir instantáneas y la navegación 3D.  Los diseñadores defienden muchos usos posibles de la Pileus. Desde el simple hecho de disfrutar del hecho de caminar bajo la lluvia  con acceso ilimitado a Internet hasta actuaciones publicitarias individualizadas. Este paraguas se ha presentado en la Campus Party de Valencia y el Internet Eguna vasco, si bien no me consta que se haya comercializado o industrializado todavía. Me abstengo de comentar este tipo de aparatos Mas info : http://www.pileus.net/ 

Otro gadget "paragüero", aparentemente útil, es el bolso-paraguas. La idea del diseñador, Seung Hee Son, fue hacer un paraguas convertible pero no de doble uso : es cierto que el bolso se convierte en un paraguas y viceversa, pero su intención no era que el bolso tuviera otra utilidad que impedir que al doblarlo y entrarlo en casa se mojara el suelo. Al pasar de paraguas a bolso, la parte exterior empapada de agua queda en el interior del bolso, por tanto no es posible utilizarlo para guardar las llaves o la cartera.
Lamentablemente no he podido encontrar un punto de venta de este paraguas...






Habíamos hablado en la introducción de lo difícil que es llevar un paraguas cuando necesitamos las dos manos para realizar los quehaceres diarios. Este se soluciona con el paraguas - hombro que como su nombre indica incorpora una sujección que permite portarlo en el hombro sin invalidar una de nuestras manos. El diseño no es gran cosa y no prevé qué ocurre cuando nos agachamos - aparte de mojarnos la espalda y a quien tengamos delante nuestro - pero puede ser una solución válida para aquellas personas que conduzcan el cochecito de un niño. Estuvo a la venta en Amazon pero hace tiempo que se muestra como no disponible. A saber por qué será.

¿Alguien roba paraguas? Pues parece ser que sí. Coloquémonos en el peor caso : llueve a mares y
hemos sido la única persona previsora que ha salido con paraguas a la calle. Otros se están empapando mientras tu disfrutas de cierta sequedad. No obstante entras en una tienda y un paragüero nos invita a dejar en él nuestro paraguas, sin protección, sin vigilancia...demasiada tentación para alguien que no ha sido tan previsor. Repito, en nuestro país donde llueve de uvas a peras este dispositivo no tendría mucho sentido, pero en otros países donde llueve a días alternos parece ser que hace furor.
La foto que acompaña a este gadget es de por si explicativa pero para que funcione debemos disponer de una barra donde afianzar nuestro paraguas, algo que no siempre está disponible. Este diseño de Wu Da-Chung, Chen Gary and Huang Chun-Chieh, ganador de un concurso convocado en 2014, de momento no se comercializa.

Un modelo que se ha comercializado con relativo éxito son los paraguas SENZ (https://www.senz.com/en/). Su diseño los hace eficaces contra el gran enemigo de los paraguas, que no es el agua, sino el viento. Los creadores afirman que son capaces de soportar vientos de hasta 100 Km/h sin "darse la vuelta", el molesto efecto que sufren los diseños tradicionales. Su extraña forma es la responsable de su buen funcionamiento en condiciones de viento extremo. No se venden en España pero se pueden comprar en su tienda online (https://www.senz.com/en/store/).


De paraguas "eléctricos" hay muchas versiones. Tenemos el paraguas que emite luz, ya sea porque
incorpora leds alimentados por baterías o porque él mismo es capaz de generar energía.  Los primeros disponen de leds en la empuñadura o en el mástil y los segundos generan electricidad a partir de las gotas de lluvia que impactan sobre el impermeable. En algunos casos se trata de un diseño "friki" pero en otros, cuando estamos en zonas de máxima oscuridad o cercanos a vías públicas, nos permite disponer de una luz necesaria para ser vistos por ejemplo por los vehículos. También se venden con funciones de seguridad y alarmas incorporadas en caso de agresión, tal y como se muestra en este dispositivo vendido en Amazon.



viernes, 4 de noviembre de 2016

Cómo ver Netflix en diferentes configuraciones

Netflix es una plataforma nacida en Estados Unidos que suministra películas, series y documentales y justo hace unos días cumplió un año de presencia en España.  En un principio se concibió en su país de origen como un servicio de entrega domiciliaria de películas en DVD, esto es, una especie de videoclub por catálogo. De hecho, si no me equivoco, este servicio sigue existiendo de forma residual. La evolución lógica del servicio era proporcionar  películas y series en streaming, evitando de esta manera gastos de transporte.

Crear un servicio de streaming es algo complicado. Básicamente se trata de hacer llegar en tiempo real una película o serie que en realidad se está reproduciendo en un servidor remoto. Esto no es problema si hay pocos usuarios pero en cuanto aumenta el número la cosa se complica ya que el ancho de banda requerido va aumentando pudiendo llegar a colapsar al servidor. Existen formas de emitir en streaming puro pero requieren un compromiso conjunto de los servicios de hosting, las redes y los proveedores, algo que en la práctica no suele darse. Para evitar costosos sistemas de transmisión Netflix optó por una solución en cloud que alcanzara a los usuarios a través de servicios de bajo coste como el ADSL. La información se almacena en servidores relativamente cercanos a los usuarios de manera que cuando acceden a una película sólo tienen que almacenar alrededor de 5 minutos de emisión para obtener una sensación de continuidad.

Netflix se pensó para ser visionado a través de dispositivos móviles ANDROID o IOS y también a través de ordenadores de sobremesa, laptops y tablets siempre y cuando dispongan de conexión a Internet. Son los dispositivos ideales para el visionado. Basta con  descargar el app gratuita desde Google Play o Itunes para disfrutar del servicio de forma inmediata.



No obstante muchos clientes desean poder visionar la oferta de Netflix a través de sus televisores planos de última generación y, por qué no, incluso en antiguos televisores de tubos de rayos catódicos (TRC).

La calidad de imagen que Netflix puede proporcionar es más que suficiente para cualquier tipo de televisor, sea HD o no. Pero para que un televisor pueda acceder a Netflix lo ideal sería disponer de un SMART TV con conexión a Internet a través de WiFi. Un televisor con SMART TV es básicamente un ordenador que prioriza la calidad de imagen. También, como cualquier ordenador, dispone de un sistema operativo que es, a grandes rasgos, el software que le permite a la CPU controlar todos los periféricos. Se entiende que para la CPU de la televisión - al igual que para la CPU de un ordenador -  los periféricos son la pantalla, la memoria, el teclado, el mando a distancia etc.



En estos momentos hay 4 grandes sistemas operativos para televisores SMART : FirefoxOS, Android, Tizen y WebOS. La mayoría de ellos cuentan con aplicaciones que permiten recibir la emisión en streaming de Netflix así que sólo basta con que dispongan de conexión WiFi para que la recepción sea posible. De todos estos operativos es el Android de televisores SONY el que hace más fácil descargarse la app desde Google Play y acceder a otros servicios de Google. No obstante todos los grandes fabricantes suelen ofrecer soluciones para al menos visionar Netflix, aunque no estaría de más preguntar por esta opción si vais a comprar un televisor de marca no muy conocida.

La cosa se complica con televisores que no son del tipo SMART.

Si la televisión es de tipo plano pero no dispone de conexión WiFi la manera de poder recibir Netflix es empleando un sistema de webtv. Los sistemas Webtv realizan las funciones de las SMARTV, proporcionando las aplicaciones que permiten ver televisión en streaming o páginas web. Para ello cuentan con entrada Ethernet o conexión Wifi y una o varias salidas HDMI o Euroconector/RCA. El precio oscila entre los 40 y los 100 euros, Su aspecto es el de una caja externa similar a la que se empleaba en los televisores analógicos para recibir la señal de la televisión digital.

Otra forma de poder recibir Netflix en televisores sin SMART TV o de tubo de rayos catódicos consiste en emplear un Chromecast en combinación con un adaptador HDMI a RCA o Euroconector.



Si tenemos un televisor de pantalla plana con un conector libre HDMI podemos conectarle un Chromecast 2. El Chromecast 2 es un pequeño aparato que se conecta por un extremo al televisor a través del conector HDMI mientras que recibe el streaming por medio de WiFi. Se controla por medio del teléfono o dispositivo móvil con IOS o Android. Cuando se desea enviar una información hacia la televisión y siempre que la aplicación lo permita, se verá en pantalla grande lo que se estaba viendo en el móvil cuando pulsemos la opción de "enviar hacia el Chromecast". Puesto que Chromecast es invención de Google, es muy sencillo ver en el televisor las aplicaciones clásicas de Google, entre las que se cuentan Google Play (películas y música), Youtube y, ya fuera del Imperio Google, Netflix y otros operadores como Wuaki, Atresplayer etc. Basta con seleccionar el contenido y "enviarlo" empleando el icono dispuesto en el reproductor. En cuestión de segundos tendremos en la pantalla lo que estábamos viendo en el móvil.

El Chromecast 2 cuesta 39 euros, se alimenta con una pequeña fuente de alimentación con conector microUSB - parecida a la de los móviles actuales - y permite recibir contenido HD. Está previsto que en breve Google lance el Chromecast 4K con lo que será posible cubrir la gama más alta de televisores planos. Eso sí, al doble de precio del actual.

El Chromecast es muy útil ya que podemos llevárnoslo de viaje, conectarlo a cualquier televisor disponible y disfrutar de una programación hecha a medida. No almacena varios SSID de Wifi, así que si lo cambiamos de localización lo deberemos configurar de nuevo. Eso sí, cuando se desconecta la última configuración no se pierde.

También es posible utilizarlo para convertir nuestro móvil android en un pequeño ordenador. Si le acoplamos un teclado bluetooth y lo sincronizamos con el televisor a través del Chromecast 2 podremos tener el navegador Chrome en pantalla, utilizar videojuegos o incluso emplear un paquete ofimático en la nube como es Polaris Office.



El peor caso de todos es aquel en que sólo contamos con un televisor antiguo de pantalla de tubo de rayos catódicos con entradas euroconector y/o RCA. Para esta situación el Chromecast no ofrece una alternativa viable ya que sólo dispone de un conector HDMI. Por tanto necesitamos un adaptador HDMI a Euroconector o RCA. Afortunadamente este adaptador existe y su coste no es muy elevado. En Amazon se vende a 16 euros aunque se suministra sin fuente de alimentación. El montaje es más complejo pero el funcionamiento es similar. El Chromecast 2 se conecta al adaptador y éste al televisor. Cuando el Chromecast no está conectado el adaptador genera una imagen de barras de colores similar a las cartas de ajuste de antaño, lo cual nos permite verificar el funcionamiento de cada componente.

Es decir, en el mejor de los casos para visionar Netflix sólo necesitamos pagar la subscripción mensual y en el peor hacer un desembolso adicional en la compra de una SMART TV (alrededor de 400 euros, según modelo) o los adaptadores Chromecast 2 + HDMI/Euroconector/RCA que vienen a salir por unos 60 euros.

¿Merece la pena tener Netflix? En primer lugar cabe decir que Netflix proporciona un mes de prueba gratuita que es más que suficiente para ver si es el modelo de televisión que nos conviene. Personalmente contraté la opción HD con dos pantallas simultáneas que sale a 9,99 euros al mes. Las películas que podemos encontrar serían las típicas de que encontrábamos en los casi extintos videoclubs pero donde Netflix enseña músculo es en el tema de series. Si eres un amante de las series de televisión Netflix es el paraíso. Te puedes ver de corrido temporadas enteras, capitulo tras capítulo y, lo más importante, no estar pendiente de los horarios y las interrupciones publicitarias que las cadenas de televisión generalista imponen.  Por ese precio no se puede pedir más.