viernes, 4 de noviembre de 2016

Cómo ver Netflix en diferentes configuraciones

Netflix es una plataforma nacida en Estados Unidos que suministra películas, series y documentales y justo hace unos días cumplió un año de presencia en España.  En un principio se concibió en su país de origen como un servicio de entrega domiciliaria de películas en DVD, esto es, una especie de videoclub por catálogo. De hecho, si no me equivoco, este servicio sigue existiendo de forma residual. La evolución lógica del servicio era proporcionar  películas y series en streaming, evitando de esta manera gastos de transporte.

Crear un servicio de streaming es algo complicado. Básicamente se trata de hacer llegar en tiempo real una película o serie que en realidad se está reproduciendo en un servidor remoto. Esto no es problema si hay pocos usuarios pero en cuanto aumenta el número la cosa se complica ya que el ancho de banda requerido va aumentando pudiendo llegar a colapsar al servidor. Existen formas de emitir en streaming puro pero requieren un compromiso conjunto de los servicios de hosting, las redes y los proveedores, algo que en la práctica no suele darse. Para evitar costosos sistemas de transmisión Netflix optó por una solución en cloud que alcanzara a los usuarios a través de servicios de bajo coste como el ADSL. La información se almacena en servidores relativamente cercanos a los usuarios de manera que cuando acceden a una película sólo tienen que almacenar alrededor de 5 minutos de emisión para obtener una sensación de continuidad.

Netflix se pensó para ser visionado a través de dispositivos móviles ANDROID o IOS y también a través de ordenadores de sobremesa, laptops y tablets siempre y cuando dispongan de conexión a Internet. Son los dispositivos ideales para el visionado. Basta con  descargar el app gratuita desde Google Play o Itunes para disfrutar del servicio de forma inmediata.



No obstante muchos clientes desean poder visionar la oferta de Netflix a través de sus televisores planos de última generación y, por qué no, incluso en antiguos televisores de tubos de rayos catódicos (TRC).

La calidad de imagen que Netflix puede proporcionar es más que suficiente para cualquier tipo de televisor, sea HD o no. Pero para que un televisor pueda acceder a Netflix lo ideal sería disponer de un SMART TV con conexión a Internet a través de WiFi. Un televisor con SMART TV es básicamente un ordenador que prioriza la calidad de imagen. También, como cualquier ordenador, dispone de un sistema operativo que es, a grandes rasgos, el software que le permite a la CPU controlar todos los periféricos. Se entiende que para la CPU de la televisión - al igual que para la CPU de un ordenador -  los periféricos son la pantalla, la memoria, el teclado, el mando a distancia etc.



En estos momentos hay 4 grandes sistemas operativos para televisores SMART : FirefoxOS, Android, Tizen y WebOS. La mayoría de ellos cuentan con aplicaciones que permiten recibir la emisión en streaming de Netflix así que sólo basta con que dispongan de conexión WiFi para que la recepción sea posible. De todos estos operativos es el Android de televisores SONY el que hace más fácil descargarse la app desde Google Play y acceder a otros servicios de Google. No obstante todos los grandes fabricantes suelen ofrecer soluciones para al menos visionar Netflix, aunque no estaría de más preguntar por esta opción si vais a comprar un televisor de marca no muy conocida.

La cosa se complica con televisores que no son del tipo SMART.

Si la televisión es de tipo plano pero no dispone de conexión WiFi la manera de poder recibir Netflix es empleando un sistema de webtv. Los sistemas Webtv realizan las funciones de las SMARTV, proporcionando las aplicaciones que permiten ver televisión en streaming o páginas web. Para ello cuentan con entrada Ethernet o conexión Wifi y una o varias salidas HDMI o Euroconector/RCA. El precio oscila entre los 40 y los 100 euros, Su aspecto es el de una caja externa similar a la que se empleaba en los televisores analógicos para recibir la señal de la televisión digital.

Otra forma de poder recibir Netflix en televisores sin SMART TV o de tubo de rayos catódicos consiste en emplear un Chromecast en combinación con un adaptador HDMI a RCA o Euroconector.



Si tenemos un televisor de pantalla plana con un conector libre HDMI podemos conectarle un Chromecast 2. El Chromecast 2 es un pequeño aparato que se conecta por un extremo al televisor a través del conector HDMI mientras que recibe el streaming por medio de WiFi. Se controla por medio del teléfono o dispositivo móvil con IOS o Android. Cuando se desea enviar una información hacia la televisión y siempre que la aplicación lo permita, se verá en pantalla grande lo que se estaba viendo en el móvil cuando pulsemos la opción de "enviar hacia el Chromecast". Puesto que Chromecast es invención de Google, es muy sencillo ver en el televisor las aplicaciones clásicas de Google, entre las que se cuentan Google Play (películas y música), Youtube y, ya fuera del Imperio Google, Netflix y otros operadores como Wuaki, Atresplayer etc. Basta con seleccionar el contenido y "enviarlo" empleando el icono dispuesto en el reproductor. En cuestión de segundos tendremos en la pantalla lo que estábamos viendo en el móvil.

El Chromecast 2 cuesta 39 euros, se alimenta con una pequeña fuente de alimentación con conector microUSB - parecida a la de los móviles actuales - y permite recibir contenido HD. Está previsto que en breve Google lance el Chromecast 4K con lo que será posible cubrir la gama más alta de televisores planos. Eso sí, al doble de precio del actual.

El Chromecast es muy útil ya que podemos llevárnoslo de viaje, conectarlo a cualquier televisor disponible y disfrutar de una programación hecha a medida. No almacena varios SSID de Wifi, así que si lo cambiamos de localización lo deberemos configurar de nuevo. Eso sí, cuando se desconecta la última configuración no se pierde.

También es posible utilizarlo para convertir nuestro móvil android en un pequeño ordenador. Si le acoplamos un teclado bluetooth y lo sincronizamos con el televisor a través del Chromecast 2 podremos tener el navegador Chrome en pantalla, utilizar videojuegos o incluso emplear un paquete ofimático en la nube como es Polaris Office.



El peor caso de todos es aquel en que sólo contamos con un televisor antiguo de pantalla de tubo de rayos catódicos con entradas euroconector y/o RCA. Para esta situación el Chromecast no ofrece una alternativa viable ya que sólo dispone de un conector HDMI. Por tanto necesitamos un adaptador HDMI a Euroconector o RCA. Afortunadamente este adaptador existe y su coste no es muy elevado. En Amazon se vende a 16 euros aunque se suministra sin fuente de alimentación. El montaje es más complejo pero el funcionamiento es similar. El Chromecast 2 se conecta al adaptador y éste al televisor. Cuando el Chromecast no está conectado el adaptador genera una imagen de barras de colores similar a las cartas de ajuste de antaño, lo cual nos permite verificar el funcionamiento de cada componente.

Es decir, en el mejor de los casos para visionar Netflix sólo necesitamos pagar la subscripción mensual y en el peor hacer un desembolso adicional en la compra de una SMART TV (alrededor de 400 euros, según modelo) o los adaptadores Chromecast 2 + HDMI/Euroconector/RCA que vienen a salir por unos 60 euros.

¿Merece la pena tener Netflix? En primer lugar cabe decir que Netflix proporciona un mes de prueba gratuita que es más que suficiente para ver si es el modelo de televisión que nos conviene. Personalmente contraté la opción HD con dos pantallas simultáneas que sale a 9,99 euros al mes. Las películas que podemos encontrar serían las típicas de que encontrábamos en los casi extintos videoclubs pero donde Netflix enseña músculo es en el tema de series. Si eres un amante de las series de televisión Netflix es el paraíso. Te puedes ver de corrido temporadas enteras, capitulo tras capítulo y, lo más importante, no estar pendiente de los horarios y las interrupciones publicitarias que las cadenas de televisión generalista imponen.  Por ese precio no se puede pedir más.